Efectos secundarios de la terapia de ultrasonido

La terapia de ultrasonido se utiliza para tratar muchas enfermedades como cáncer, tumores, afecciones dentales y muchas otras. En la mayoría de estos, el ultrasonido se utiliza físicamente, para establecer el diagnóstico o para proporcionar una imagen de ciertos órganos internos o partes de nuestro cuerpo, lo que facilita la detección de cualquier problema o posible enfermedad.

Efectos secundarios de la terapia de ultrasonido

Efectos secundarios de la terapia de ultrasonido

Sin embargo, también puede utilizarse cuando se combaten tumores o relaja el cuerpo, aunque estos casos son mucho menos frecuentes.

El lado bueno

El ultrasonido tiene dos lados buenos. En primer lugar, es una excelente herramienta para combatir las células cancerosas, quistes, tumores, bacterias y muchos otros. En segundo lugar, se sabe que acelera el proceso de curación de nuestro organismo de manera significativa, algunos afirman que en ciertas situaciones proporciona incluso un 30% proceso de curación más rápido.

El lado malo

Desafortunadamente, también hay otros. Una de ellas es la llamada “cavitación”. Esto se manifiesta principalmente a través del dolor y la sensación de ardor que el paciente siente durante la exposición. A saber, el gas en los núcleos de nuestras células del tejido se calienta, causando así este dolor e incomodidad o incluso náusea, problemas de respiración y desorientación.

ME GUSTA LO QUE VEO

Vemos que aunque la mayoría de los médicos afirman que esta terapia es completamente segura y recomendada, puede haber ciertos problemas causados ​​por ella. Independientemente, cualquier sobreexposición a estas frecuencias de sonido puede ser peligrosa. Dicho esto, si el dolor y / o el tipo de malestar se siente durante el tratamiento de ultrasonido, uno debe quejarse inmediatamente y detener el tratamiento, ya que las frecuencias si están equivocadas, pueden causar daños permanentes en los tejidos e incluso pueden dañar el sistema nervioso.

Además, esta terapia no debe aplicarse sobre ciertas partes del cuerpo o bajo ciertas condiciones específicas. Las mujeres embarazadas o las mujeres que tienen sus períodos no deben tener sus regiones pélvicas, su parte inferior del abdomen o la espalda expuestos al tratamiento de ultrasonido. Además, nuestros ojos, órganos sexuales o senos femeninos no son adecuados para este tratamiento. Las frecuencias de ultrasonido no deben aplicarse sobre ciertas fracturas óseas, heridas en la piel o tumores malignos de cualquier tipo. Además, las personas con marcapasos o implantes mamarios deben evitar el ultrasonido también.

Por último, a pesar de que el tratamiento de ultrasonido ha demostrado ser bastante eficaz, algunos aún dudan de su dignidad alegando que no hace nada que otros tratamientos similares que implican el calor o el estiramiento no podría hacer. También ha habido casos de eficiencia diversa, donde la terapia funcionó en algunas personas, mientras que en otras no lo hizo.

Lo más importante es que puede y es beneficioso y salvador de la vida en algunos casos. Sin embargo, hay que tener en cuenta todos los aspectos negativos de la misma y tener cuidado, utilizando sólo lo mejor que el tratamiento de ultrasonido tiene para ofrecer.

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