El daño ureteral durante la cirugía ginecológica

Daño ureteral es una de las complicaciones más comunes de la cirugía ginecológica. Además de los daños ureteral, el daño de la vejiga y el recto también son comunes durante este tipo de cirugía.

El daño ureteral durante la cirugía ginecológica

El daño ureteral durante la cirugía ginecológica

El daño de los uréteres por lo general no se reconoce inmediatamente y tiene el potencial de convertirse en peligro la vida o para provocar daño renal permanente o extracción de un riñón.

¿Qué son los uréteres?

Los uréteres son un par de tubos, uno a la izquierda y el otro en el lado derecho. Ellos sacan la orina de los riñones a la vejiga.

¿Cómo puede un uréter dañarse durante la cirugía?

La frecuencia de daño ureteral después de la cirugía ginecológica es de aproximadamente un uno por ciento, con un mayor porcentaje de los daños que se producen durante las histerectomías abdominales.

Los mecanismos más comunes a través del cual un uréter puede ser dañado son:

  • La ligadura con una sutura
  • La resección de un segmento de uréter
  • Transacción parcial o completa
  • La isquemia de ureteral
  • La isquemia de electrocoagulación
  • Aplastamiento de la mala aplicación de una abrazadera

Los factores predisponentes que pueden conducir a un daño ureteral durante la cirugía ginecológica son:

  • Enfermedad inflamatoria pélvica
  • La endometriosis
  • Anomalía anatómica de las vías urinarias
  • Los quistes ováricos de más de 4 cm
  • Terapia de radiación
  • Avanzado estado de malignidad

¿Cómo se diagnostica el daño ureteral?

Si hay sospecha de lesión ureteral durante la cirugía, el uréter debe ser examinada en el área de interés. La visualización y la exploración directa del uréter y se recomienda un método muy preciso de diagnóstico. Si no se observa ninguna fuga de orina en este caso, y cuando todavía es sospechoso daño ureteral, una mayor investigación sobre la integridad del uréter es necesaria.

Esto incluye el uso de carmín de índigo o azul de metileno, que se inyecta en el uréter, la vejiga o incluso de riñón. La orina azulada ayuda a confirmar el daño. Carmín de indigo puede ser también inyectado por vía intravenosa con Lasix (un diurético que aumenta la excreción de orina).

Urografía intravenosa, urografía retrógrada, ultrasonido o tomografía computarizada se usan para diagnosticar el daño ureteral después de la cirugía.

Signos y síntomas

  • Obstrucción intestinal prolongado después de la cirugía
  • Fiebre y escalofríos
  • El dolor abdominal en el lado afectado
  • Masa abdominal que se puede sentir
  • Aumento del número de células blancas de la sangre
  • Un drenaje prolongado desde el lugar de la operación o la vagina

El principal problema es que los daños ureterales no se identifican de inmediato, sobre todo cuando el daño a la uretra y los riñones son permanentes. En este caso es necesario la eliminación del riñón.

Fisiopatología del daño ureteral

Dependiendo de la ubicación, la magnitud de los daños, y el tiempo que se tardó en el diagnóstico, el daño ureteral puede conducir a:

  • Curación espontánea – Si hay daños menores del uréter, la curación puede ser completa y sin ninguna consecuencia. Esto puede suceder en los casos de ligadura inadvertida del uréter.
  • Estenosis ureteral – Suele ocurrir cuando el uréter se electrocoaguló o rayas que causa el daño de la capa y ureteral suministro de sangre adventital. Esto conduce a la retención de orina y más tarde hidronefrosis, porque la orina no puede fluir normalmente.
  • Necrosis ureteral – Puede ocurrir en los casos en que hay una ligadura completa del uréter, la sección de la pared del uréter o isquemia del uréter. Si no se diagnostica a tiempo, se conduce a completar el daño de la pared ureteral, la pérdida de orina en el peritoneo, formación de abscesos peritoneales o incluso peritonitis.
  • Uremia – Puede ocurrir en los casos cuando el daño de uréter lleva a un total de obstrucción urinaria. Esto sucede cuando ambos uréteres están dañados, o cuando sólo hay un riñón funcional. El signo de obstrucción urinaria total es anuria (no eliminación de la orina). Esta es una situación de emergencia, que necesita un diagnóstico inmediato y tratamiento quirúrgico para evitar daños irreversibles en los riñones.

Tratamiento

El tratamiento depende de la ubicación, tipo y extensión del daño. Puede consistir en:

  • La eliminación de la ligadura
  • La resección ureteral
  • Stent ureteral
  • La extirpación del riñón

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