Intimidad sexual y supervivientes del cáncer de pecho

Se han reportado problemas sexuales en hasta el 90% de las sobrevivientes de cáncer de mama, 50% de las cuales experimentan dificultades crónicas.

Intimidad sexual y supervivientes del cáncer de pecho

Intimidad sexual y supervivientes del cáncer de pecho

Supervivientes del cáncer de mama y vida sexual

Las quejas más comunes son el dolor durante el coito y la sequedad vaginal, cuya administración puede ser difícil debido a la gravedad de los síntomas y el complicado ambiente hormonal de la enfermedad y su tratamiento.

Aproximadamente el 26% de las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama son premenopáusicas; Muchas reciben quimioterapia sistémica y/o terapia hormonal que dan lugar a cambios significativos en su función sexual normal. Las mujeres posmenopáusicas que reciben quimioterapia y/o terapia hormonal pueden notar empeoramiento de los síntomas de la menopausia, incluyendo atrofia vaginal y sequedad.

La atrofia vulvovaginal a su vez contribuye a aumentar la disfunción sexual, que se denomina dolor durante el coito, disminución de la libido y disminución de la satisfacción sexual. La gravedad de los síntomas sexuales y la sequedad vaginal se correlacionaron negativamente con la autopercepción de la calidad de vida y la percepción de la calidad de vida de la pareja. La actividad sexual regular ha demostrado mejorar la atrofia vaginal estimulando el flujo sanguíneo al área.

Mujeres después del tratamiento del cáncer de mama

Reconstruir su vida íntima después del tratamiento del cáncer de mama requiere tiempo, persistencia, creatividad, empatía y buena comunicación. Cuando el tratamiento termina, los niveles hormonales del cuerpo pueden ser bajos debido a los supresores de estrógenos (como el tamoxifeno) o a los inhibidores de la aromatasa (como Aromasin). Si se ha perdido un seno o parte de un seno durante el tratamiento y hay cicatrices quirúrgicas, la mujer podría sentirse preocupada por la pérdida de atractivo sexual.
La sensación física en el área del pecho se reduce porque los nervios y el tejido se han interrumpido y quitado. El sexo y la intimidad no son lo mismo que antes del cáncer de mama. Además, la fatiga, el dolor, las náuseas, los vómitos y los sofocos que pueden acompañar la quimioterapia, la radiación y las terapias hormonales pueden poner un amortiguador en la libido a cualquier edad.

Cambios en la vida sexual

El estrés de un diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama, el miedo a la recurrencia, la depresión y la ansiedad sobre las emociones del compañero, dan como resultado una disfunción sexual, independientemente de la edad. El dolor durante las relaciones sexuales es causado más a menudo por los cambios hormonales que conducen a la sequedad vaginal. Hay sobre el mostrador cremas, geles y lubricantes para ayudar a reducir el dolor. Puede haber pérdida de la libido como resultado de los efectos psicológicos del cáncer de mama y la idea de tener relaciones sexuales podría ser la última cosa que una mujer quiere.
Muchas mujeres se quejan del tiempo que tarda en despertarse o de la incapacidad de alcanzar el orgasmo. Podría ayudar concentrándose más bien en tocar, besar e imaginar que en el coito.

Intimidad – nuevas investigaciones

Un nuevo estudio de la Universidad de Indiana (2008) sugirió que las jóvenes sobrevivientes de cáncer de mama a menudo sufren de problemas de relación sexual e íntima. Los investigadores encontraron que un número significativo de mujeres informó sequedad vaginal, dolor genital, menopausia prematura, fatiga y problemas de fertilidad. Además, los supervivientes experimentaron problemas significativos relacionados con la excitación sexual, el deseo y el orgasmo.

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Con los avances en la detección temprana y el tratamiento, hay más mujeres que sobreviven al cáncer de mama. Por lo tanto, existe una necesidad urgente de que los investigadores se centren en cuestiones importantes de relación y calidad de vida para los sobrevivientes.

Durante esta encuesta, las mujeres informaron interés en el uso de lubricantes personales y masajes de lociones/aceites para ayudar a tratar estos problemas. La mitad de las mujeres encuestadas estaban interesadas en usar vibradores o consoladores y más de un tercio estaban interesadas ​​en juegos sexuales. Las mujeres en el estudio también indicaron interés y comodidad en la compra de productos de mejora sexual.

Documentar los problemas sexuales experimentados por las sobrevivientes es importante, pero hay una necesidad de entender las maneras amplias y diversas que las mujeres desean abordar estos problemas sexuales, de modo que puedan experimentar sus vidas íntimas en maneras que se sientan cómodas, agradables y que realzan sus relaciones.

Problemas de salud reproductiva en sobrevivientes de cáncer

La lactancia materna puede ser percibida como un reto por las mujeres que han tenido mastectomía, lumpectomía o radiación, pero un estudio realizado por Cunningham demostró que la lactancia materna no suele ser afectada en el pecho no tratado. Aunque es infrecuente, la lactancia materna puede incluso ser posible en el seno tratado, dependiendo de la extensión del tejido glandular no dañado que queda después de la cirugía y la radiación. Un estudio realizado por Komen Breast Cancer Foundation demostró que la leche producida a partir de la mama tratada es segura para el bebé.

Pareja después del tratamiento del cáncer de mama

Independientemente de los temores que una mujer tiene acerca de su atractivo sexual, los estudios han demostrado que lo que los socios de los pacientes de cáncer de mama se preocupan más es que su ser querido está vivo. La pérdida o alteración de un seno es prácticamente sin sentido en contraste. El cáncer de mama es una prueba de la fuerza de las relaciones. Es importante animar a la persona amada a estar abierta sobre todos los miedos y sentimientos, y tratarse respetuosamente entre sí.

El socio puede tener diferentes problemas, ya que pasa del papel de cuidador al amante. Los compañeros pueden retirarse de la preocupación o el temor de causar dolor y vergüenza, y esperar a la mujer para señalar su necesidad de comodidad física y la intimidad. La fatiga también puede jugar un papel, sobre todo si un compañero ha estado manteniendo un trabajo, además de cuidar a una mujer en casa.

Buscar apoyo mutuo y comunicar abiertamente sentimientos, deseos y necesidades con respecto al sexo durante y después del tratamiento puede ser vital para mantener el vínculo. Hablar con un terapeuta puede ayudar a ambos a superar este momento difícil.

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