Los riesgos para la salud relacionados con el sexo anal

El sexo anal es un tipo de relación sexual en la que se inserta el pene en el ano. Heterosexual, así como las parejas homosexuales masculinas pueden disfrutar de ella, ya que tanto los hombres como las mujeres tienen estructuras anatómicas que les permiten experimentar placer durante el sexo anal.

Los riesgos para la salud relacionados con el sexo anal

Los riesgos para la salud relacionados con el sexo anal

La piel de la región anal contiene terminaciones nerviosas que son muy sensibles al tacto y a la presión. En los hombres, la próstata se encuentra en frente del ano, por lo que puede ser estimulada durante el sexo anal, mientras que en las mujeres, no se comparten fibras nerviosas entre el ano y el clítoris que permiten la estimulación del clítoris de forma indirecta.

Cuestiones de seguridad generales del sexo anal

Hay estimaciones de que no se presta suficiente atención a las precauciones de seguridad de sexo anal, a pesar del creciente número y la frecuencia de las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Es decir, la mayoría de las parejas están en el temor al embarazo no deseado, y piensan que han eliminado todos los riesgos mediante la práctica de sexo anal. Aunque el sexo anal no puede resultar en un embarazo, hay muchas otras preocupaciones que necesitan ser tomadas en consideración.

El sexo anal y la infección por VIH

Los estudios que se ocupan del estado de transmisión del VIH dicen que el sexo anal lleva 20 – 30 veces más riesgo de infección por el VIH que el coito vaginal.

La comunidad homosexual parece estar bien informada sobre este problema debido a las actividades y programas llevados a cabo por las asociaciones educativas de homosexuales, mientras que la investigación muestra que los heterosexuales tienen muy poco conocimiento acerca de los riesgos del sexo anal en general. Había cuestionarios que mostraron que incluso algunos trabajadores de la salud en realidad no tienen la información correcta sobre los riesgos del sexo anal, y un número significativo de ellos cree que el sexo vaginal lleva a un mayor riesgo de infección por el VIH. Se necesita información continua de los profesionales públicos y médicos generales con el fin de aclarar estos conceptos erróneos.

Otras cuestiones de seguridad del sexo anal

La piel del ano no puede proporcionar suficiente lubricación con el fin de reducir la fricción durante la relación sexual. Eso puede causar daños en la piel que se presena con dolor, sangrado, y dificultades para defecar. El ano y el recto están llenos de bacterias, algunas de las cuales pueden aprovechar la oportunidad para causar la infección cuando la piel anal y la mucosa rectal están dañadas. La infección por el virus del papiloma humano (VPH) es de gran importancia, ya que puede causar cáncer anal si no se trata.

La penetración anal frecuente puede contribuir al debilitamiento del esfínter anal, un músculo que permite la contención de las heces, por lo que puede aparecer la urgencia de defecar. Sin embargo, hay ejercicios de Kegel que pueden fortalecer la musculatura pélvica, evitando así este problema.

Cómo prevenir los problemas relacionados con el sexo anal

Con el fin de protegerse de enfermedades de transmisión sexual, se recomienda siempre usar un condón durante el sexo anal.

Nunca use el mismo condón para el sexo anal y vaginal, ya que algunas bacterias que normalmente están presentes en el ano no son bienvenidas en los órganos reproductores femeninos.

Los condones suelen tener lubricantes en el lado exterior, pero se recomienda una lubricación adicional para el sexo anal. Evitar el uso de lubricantes improvisados, ya que pueden dañar la integridad del preservativo. Hay muchos lubricantes comerciales diseñados especialmente para este propósito.

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