Manchas en la cara después del vómito

Los capilares son pequeños vasos sanguíneos que unen las arteriolas (pequeñas arterias) con las vénulas (venas pequeñas).

Manchas en la cara después del vómito

Manchas en la cara después del vómito

Cuando estos capilares se someten a una presión intensa, la sangre puede salir de ellos en la piel o la membrana mucosa. La sangre filtrada aparece como pequeñas manchas hemorrágicas de aproximadamente 3 mm de diámetro en la piel. Estas manchas se llaman petequias. Estas manchas petequiales hemorrágicas por lo general aparecen en racimos. Generalmente son inofensivas. Las petequias son inicialmente de color rojo y luego se vuelven azules o púrpuras a medida que envejecen. Tienden a desaparecer en pocos días.

Petequia puede resultar de una variedad de razones. Éstas incluyen:

  • Esfuerzo prolongado
  • Ciertos medicamentos
  • Algunas enfermedades infecciosas
  • Condiciones médicas
  • Vejez

El estiramiento prolongado puede conducir a capilares hemorrágicos después de actividades como llorar profusamente, tos excesiva o después de un intenso ataque de vómitos. Presión excesiva debido al estreñimiento severo, levantamiento de pesas o el parto también puede dar lugar a petequias.

Aunque las petequias pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, son más comunes en la cara, el cuello y el pecho. También son comunes en las piernas, los pies y los tobillos.

Las petequias que ocurren en la cara después del vómito pueden producir una apariencia manchada.
Se producen debido al aumento de la presión intra-torácica e intra-abdominal durante el vómito, un movimiento inverso del estómago asociado con el vómito, pero sin realmente vomitar. Esto puede perjudicar el flujo de sangre que regresa de las regiones de cabeza y cuello al corazón, lo que a su vez aumenta la presión en los capilares y la sangre se escapa de ellos.

Ciertos medicamentos

Se sabe que algunos medicamentos como la aspirina, la carbamazepina, la atropina, la cimetidina, el naproxeno, la morfina, la penicilina y la indometacina producen hemorragias petequiales cuando se usan durante períodos prolongados de tiempo. Los medicamentos de quimioterapia también pueden producir este síntoma. Los pacientes con estos medicamentos deben ser advertidos sobre este efecto secundario por adelantado.

ME GUSTA LO QUE VEO

Enfermedades infecciosas

Muchos tipos de enfermedades bacterianas, fúngicas y virales pueden producir petequias tanto en la piel como en la superficie interna de la boca o los párpados. Las infecciones que pueden dar lugar a petequias incluyen infección por citomegalovirus, endocarditis, meningococcemia, mononucleosis, fiebre, escarlatina, fiebre hemorrágica viral, sepsis e infecciones estreptocócicas.

Condiciones médicas

Algunas condiciones médicas como leucemia y trastornos autoinmunes también pueden conducir a petequias en la piel y las membranas mucosas. Estos puntos son comunes en las personas que sufren de una deficiencia de vitamina K o escorbuto infantil también.

Vejez

Las hemorragias petequiales se observan a menudo en la población geriátrica, ya que los vasos sanguíneos se vuelven frágiles con la edad. No pueden soportar la presión excesiva y tienden a sangrar fácilmente.

Vómitos como causa de hemorragias petequiales

Como se mencionó anteriormente, un intenso vómito es una de las causas más comunes de petequias en la cara y el cuello. Esto es causado por la rotura de los capilares debido al aumento de la presión intra-torácica e intra-abdominal.

Algunas de las razones detrás de vómitos recurrentes incluyen intoxicación alimentaria, gastritis aguda, úlceras gastrointestinales y bulimia.

En ciertos casos, el vómito intenso puede ser un síntoma de una condición patológica grave. Puede ser indicativo de meningitis, tumores cerebrales o una obstrucción intestinal. Puede observarse en casos de apendicitis aguda o en pacientes que han sufrido una lesión en la cabeza.

Frecuentes vómitos durante el embarazo pueden conducir a una condición llamada hiperemesis gravídica. El vómito recurrente asociado con esta afección puede causar desequilibrios de fluidos y minerales en la mujer embarazada, poniendo en peligro tanto su vida como la del feto.

En los alcohólicos también se observan episodios recurrentes e intensos de vómito. Estos ataques pueden resultar en un desgarro en la membrana mucosa del esófago, una condición mejor conocida como síndrome de Mallory-Weiss.

Deja un comentario