¿Es la obesidad genética? ¿Cómo los genes influyen en el peso?

La obesidad es un problema global alcanzando proporciones pandémicas. Pero ¿Qué está haciendo que muchas personas sean obesas? ¿Es un problema genético? ¿Realmente podemos decir que no es culpa nuestra, o es heredado?

¿Es la obesidad genética? Cómo los genes influyen en el peso

¿Es la obesidad genética? Cómo los genes influyen en el peso

Los genes influyen en cada parte del cuerpo humano, si es el desarrollo del cuerpo, la adaptación al medio ambiente, o el actual fisiológica de la forma humana. Aunque mucho se ha investigado en los últimos años para identificar los genes relacionados con la obesidad, hasta la fecha el fondo de escala de la interacción entre los genes y el estilo de vida no se ha entendido completamente.

Muchas personas que son obesas a menudo dicen que se hereda, o que no es culpa de ellos el ser obesos, que es a causa de sus genes.

Es cierto que algunos genes hacen predisponer a las personas a ganar peso, pero estos casos son muy raros, y la obesidad suele ser un componente de otro trastorno genético, como el síndrome de Prader-Willi. Con toda la investigación realizada hasta la fecha, se ha descubierto que los factores genéticos que se han identificado en relación con la obesidad sólo un pequeño componente en el riesgo de una persona de volverse obeso.

Formas raras de la obesidad – La obesidad monogénica

Hay varias formas de obesidad que se traduce en mutaciones formuladas en genes individuales, pero estos son casos muy raros. Estas mutaciones monogénicas se asocian con la ingesta de alimentos, el control del apetito y el consumo de energía. Esta forma rara de la obesidad se observa en trastornos como el síndrome de Prader Willi y el síndrome de Bardet-Biedl y la obesidad se acompaña de otras anomalías, en especial con retraso mental y problemas reproductivos.

Múltiples mutaciones genéticas

La obesidad común que ha alcanzado proporciones de pandemia en todo el mundo ha llevado a los científicos a tratar de identificar si la obesidad genética que se debe a una única mutación génica o múltiples mutaciones de genes. Han llevado a cabo estudios de investigación que se veía sobre todo en los gemelos, para ver si un par de gemelos está más predispuesto a la obesidad si llevan ciertas mutaciones genéticas.

Los resultados no han demostrado que existe un fuerte vínculo genético a la obesidad, porque los estudios se realizaron en los gemelos, el argumento es que ellos fueron expuestos al mismo ambiente y por lo tanto los resultados no son confiables.

Estudios de asociación de genoma completo

La realización de un estudio de asociación del genoma implica escanear cientos de miles de marcadores genéticos que utilizan juegos completos de ADN de los individuos. El proceso se utiliza para identificar variaciones en los genes que pueden relacionarse una enfermedad particular. Lo que están buscando variantes de genes son, que son muy pequeñas variaciones de ADN que pueden indicar riesgo de ciertas enfermedades.

La primera variante genética relacionada con la obesidad mediante este método fue descubierto en 2007, y esto se llama la masa grasa y la obesidad asociada gen en el cromosoma 16. Se ha descubierto que los que llevan esta variante genética tienen hasta un 30 por ciento más riesgo de convertirse en obesos. Hay una segunda variante genética relacionada con la obesidad que se encuentra en el cromosoma 18.

En total, los investigadores han identificado más de 30 genes potenciales en 12 cromosomas que están asociados con el peso y el IMC.

Obesidad: Hereditaria vs el estilo de vida

Debido a que las variantes genéticas no explican el rápido aumento de las ocurrencias de obesidad a nivel mundial, otros factores deben ser tenidos en cuenta. La piscina de genes de una familia permanece estable durante un largo período de tiempo antes de que ocurran nuevas mutaciones del ADN, que sobre todo debe tenerse en cuenta. Esta lenta aparición de mutaciones ha llevado a los expertos a considerar los factores ambientales asociados con la obesidad, en lugar de razones genéticas puramente para la que la gente sigua ganando peso.

En la sociedad actual, hemos desarrollado hábitos poco saludables, con lo que estamos comiendo, cuánto estamos comiendo, y si no hacemos ejercicio. Cada vez son más las oportunidades de empleo son carreras de escritorio de ruedas, y es muy fácil sentarse en un escritorio todo el día y luego ir a casa y sentarse en el sofá toda la noche.

La sociedad en general se ha vuelto perezosa. Todo el mundo está tan ocupado con su día a día que han dejado de dejar un espacio de tiempo para la actividad física. Cuanto más nos sentamos, más peso ganamos.

También asociado con los estilos de vida ocupados y agitados la mayor parte de la experiencia de la población son los alimentos de conveniencia fácilmente disponibles y las comidas rápidas que podemos acceder las 24 horas del día. Antes no se podía comprar comida en una gasolinera, o desde una máquina – pero ahora se puede, y es en todas partes. Se ha convertido en algo demasiado fácil de agarrar algo de comer en el camino de casa del trabajo, en vez de ir a casa y preparar algo saludable.

Los alimentos procesados ​​son los peores, porque realmente no hay nada bueno acerca de ellos. Ellos están llenos de aditivos y azúcares, e incluso de sales, que el cuerpo no puede procesar y quemar. Es por esto que los diabéticos se dan instrucciones alimenticios estrictos: la obesidad es un factor de riesgo para la diabetes. Los tamaños de las comidas también son cada vez más grande, si usted está comiendo en casa o suele comer en un restaurante. La economía parece jugar un papel importante en esto, ya que la gente siempre está buscando la mejor relación calidad-precio cuando se trata de comida, por lo que a menudo eligen el lugar que les da más comida que otros, y luego se sienten obligados a comérselo todo.

Independientemente de si usted tiene un gen que predispone a convertirse en obesos, no es una certeza absoluta de que va a ser obesos.

Los estudios han demostrado que incluso los que tienen las mutaciones de genes ya identificados no se convierten necesariamente en personas con sobrepeso. Lo que se reduce a es su estilo de vida. La ingesta de alimentos, el ejercicio y el alcohol son todos factores que pueden conducir a la obesidad. Todo el mundo debería hacer un esfuerzo para llevar una dieta mejor, conseguir un poco de ejercicio cada día, y deshacerse de los malos hábitos. Usted no tiene que correr un maratón o pasar tres horas en el gimnasio cada día – a sólo quince minutos de ejercicio suave al día es suficiente. Un simple paseo alrededor de la cuadra, o un par de vueltas de una piscina es genial.

Su genética no determina el resultado cuando se trata de la obesidad. Investigaciones científicas hasta ahora respaldan esta afirmación, al mostrar que se puede contraatacar actuando con esta predisposición genética mediante la alteración de su estilo de vida y hábitos. Es importante recordar que el efecto genético es muy menor, y por lo tanto no es una excusa completa. En su lugar, usted está en control de su futuro, su salud y su peso.

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